domingo, 13 de enero de 2013

SIEMPRE STONES.



El cincuenta aniversario de los Rolling Stones se celebra con un documental, una película, un recopilatorio, una marea de camisetas con el mítico logo y rumores de una nueva (¿y última?) gira mundial, que de continuidad a los conciertos de Londres y New Jersey, de finales de 2012.

Pero, ¿Tiene sentido, a estas alturas, que los Stones vuelvan a la carretera? ¿No sería mejor bajar el telón y no estirar aún más los límites de su longeva carrera?

Por mi parte, pienso que el que el grupo eluda la jubilación es un ejercicio de responsabilidad para con la civilización occidental, que aún no está preparada para verse huérfana de la más grande banda de la historia del Rock.

Tras 50 años siendo la referencia, ¿Quién nos asegura que el Apocalipsis Maya no será desencadenado por el adiós stoniano? ¿En manos de quiénes nos dejaran? ¿Muse? ¿Coldplay? ¿En serio? ¿COLDPLAY?

Antes habría que ponerle remedio. Presionarles para que expliquen ese secreto que los ha mantenido jugando en otra liga y que el resto de bandas desconoce. Obligarlos a desvelar cómo consiguieron construir un repertorio que ejerce de enciclopedia musical del S.XX.


Por eso, hasta que eso ocurra, no creo que se retiren. 

Porque todavía les queda marcha en el cuerpo, porque el ego y la avaricia de Mick Jagger aún deben ser alimentados por el fervor de las masas, porque Keith Richards, con su mirada vacía y su cuerpo de labriego, aún consigue que el riff de Jumpin Jack Flash suene como un avión despegando.

Porque hasta los AC/DC agachan la cabeza ante los Rolling, sabiendo que por encima de ellos, sólo el cielo y las estrellas.

Porque no tiene sentido un mundo sin los Stones, sin un nuevo disco, sin un nuevo World Tour en el que cada concierto se viva como un avistamiento ovni.

Porque ese rock and roll sucio y pegajoso, cubierto de piel de leopardo y empapado de heroína, todavía activa los resortes internos de cualquiera con oídos en la cabeza, sangre en las venas y sentimientos en el corazón.

Porque siempre han estado ahí.

Porque son los putos Rolling Stones, y nadie más lo es.


“Cuando toco me elevo a otro lugar. La gente me pregunta por qué no lo dejo. El hecho es que no me puedo retirar hasta que no estire la pata. Creo que no acaban de entender lo que gano yo con todo esto. No lo hago sólo por el dinero ni por ti. Lo hago por mí”
                   
                       Keith Richards

2 comentarios:

  1. Porque son los Putos Stones....! Buenísimo...no se hable más!

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  2. Cierto. A veces se suben tan alto que acaban cayéndose de los cocoteros. Buena entrada. Una gran banda siempre lo merece.

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